La XIV Jornada del Plan Estratégico de Melilla se centra en los retos educativos y culturales

La décimo cuarta Jornada de lanzamiento del Plan estratégico de Melilla sobre retos educativos y culturales para Melilla y una política social y sanitaria para Melilla ha tenido lugar por vía telemática este jueves 28 de enero. Han intervenido Antonio Bravo, Cronista Oficial de Melilla; Betlém Planells, Presidenta de la Fundación Melilla Monumental; José Luis López Belmonte, miembro del Consejo Escolar del Estado; y y José Martínez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de Salud.

Tras la presentación del moderador, Antonio Ramírez, la primera en intervenir fue Betlém Planells, la cual en su intervención recordó el cierre unilateral de la frontera por Marruecos que, junto al derivado de la pandemia, ha llevado a Melilla a su consideración de ciudad-isla.

Por tanto, la Melilla ha quedado encerrado y sin ejes de conexión con su entorno natural en Marruecos con el que tradicionalmente se ha venido manteniendo relaciones de todo tipo, comerciales o no.

En Melilla apenas han surgido iniciativas para crear una alternativa diferente al comercio con Marruecos. En este sentido, considera que el patrimonio y el sector cultural de Melilla podría convertirse en una clave de apertura al desarrollo económico y turístico, dictaminando que “el futuro de nuestra ciudad se reescribe desde el momento en que se plantean posibles soluciones”.

Convertir Melilla en “una ciudad más abierta, más inclusiva, más plural” constituyen retos importantes para nuestro futuro.

Desde la Fundación Melilla Monumental creen que hay que diseñar líneas de atracción turística basadas en nuestro Patrimonio histórico. A tal efecto, puso el ejemplo de Málaga como una ciudad que ha puesto en valor de una manera excelente su patrimonio cultural. También se ha defendido poner en valor el modelo de convivencia multicultural, desde las tradiciones populares a la música y la gastronomía. Asimismo, se ha mencionado el uso del patrimonio medio ambiental como foco de atracción.

Por su parte, Antonio Bravo, que empezó relacionando el importantísimo patrimonio material de Melilla, compuesto, entre otros, por Melilla La Vieja, Ensanche modernista, Patrimonio funerario, Fortificaciones exteriores, Patrimonio arqueológico y mobiliario. Definió a este conjunto patrimonial como un motor de desarrollo, un yacimiento de empleo y un modelo de sostenibilidad.

El patrimonio es una herramienta de transformación y no entiende una iniciativa de transformación de Melilla que no incida en el mismo. Buena parte del patrimonio de Melilla se encuentra catalogado en período 2000-
2010, lo cual, al menos, posibilita tomar decisiones sobre el mismo.

Puntualizó que buena parte del patrimonio descrito cuenta de protección legal, mediante el Decreto 22 de abril de 1949; Decreto 11-08-1953 conjunto histórico artístico Melilla la Vieja; y el Real Decreto 05-12-1986
zona BIC, con la categoría de conjunto histórico.

No obstante, existen edificios emblemáticos que quedaron fuera de la zona delimitada para su protección, sobre los que habría que actuar de alguna forma.

También describió el PERI del recinto histórico que ha servido para realizar, de una manera ordenada, la rehabilitación del recinto histórico artístico de Melilla en los últimos treinta años. No obstante, a pesar de los grandes servicios prestados por el documento, requiere ya de una actualización debido al tiempo transcurrido desde su concepción.

José Luis López Belmonte, comenzó describiendo los siete factores que
caracterizan la situación educativa de Melilla:

1. La mayoría del alumnado en enseñanzas obligatorias es alumnado melillense amazigh.

2. Melilla tiene el incremento del alumnado no universitario más alto.

3. El alumnado de Melilla que no consigue el título más elemental, el de Graduado de Secundaria, es muy superior a la media estatal. Y los melillenses imazighen, los más perjudicados a pesar de que han mejorado.

4. Las carencias educativas en Melilla son muy significativas. Urge construir centros escolares e incrementar el cupo de profesores.

5. Índice de analfabetismo muy alto, casi triplica la media estatal.

6. Melilla y Ceuta son los únicos territorios sin Consejo Escolar.

7. Riesgo de fragmentación social entre centros públicos y centros privados concertados. Los centros concertados de Melilla tienen el menor número de alumnado extranjero.

A continuación, relacionó las siguientes propuestas para la mejora de la educación en Melilla:

  • Construir los espacios educativos que Melilla necesita.
  • Otorgar el cupo de profesores que garantice que Melilla tenga un número de alumno por clase, al menos, que no sea superior a la media de España.
  • Ampliar la oferta del primer ciclo de Educación Infantil para cubrir la demanda y no estar por debajo de la media de escolarización en este grupo.
  • Sería conveniente que parte del nuevo profesorado tenga conocimiento del tamazight para atender al alumnado que tenga esa lengua materna y pueda facilitar un tránsito hacia el conocimiento del castellano.
  • En segundo ciclo de Educación infantil habría que valorar como mérito el conocimiento de tamazight para el baremo de acceso al profesorado de este nivel con el objetivo de facilitar el tránsito hacia el conocimiento del castellano.
  • En el marco de los objetivos para el 2030, realización de un plan integral de actuaciones en Melilla para equiparar sus recursos educativos y sus resultados escolares a la media estatal y europea.
  • Urge ampliar la oferta de ciclos de Formación Profesional para conseguir equipararnos a la media estatal.
  • Incrementar la coeducación en nuestros centros.
  • Mejorar la Alfabetización desde estructuras estables y profesionalizadas.
  • Que las ayudas públicas se centren en el alumnado que más lo necesita, sobre todo en los centros públicos.

En último lugar, José Martínez Olmos planteó una reflexión sobre la importancia que tiene la salud y el sistema sanitario, y cómo conseguir que Melilla tenga los medios sanitarios suficientes.

La sanidad en Melilla está muy condicionada por la situación geográfica de la ciudad y el entorno geo-político de Marruecos que la circunda y sirva para definirla, tanto en la planificación como en la gestión de los servicios sanitarios. Por tal motivo, la sanidad en Melilla tiene ese factor diferenciador sobre otras zonas del territorio nacional que hay que tener en cuenta.

La Ciudad Autónoma tiene competencias en materia de sanidad e higiene, en aspectos como la vacunación y los servicios sanitarios asistenciales, mientras que las competencias en los servicios públicos médicos y hospitalarios las detenta el Estado, a través del INGESA.

Abogó por la suscripción inmediata un Pacto político e institucional como fundamento del Plan Estratégico de Melilla, definido como su elemento de estabilidad, habida cuenta de la duración del horizonte del plan -10 años- que supera al ciclo electoral usual de 4 años. Un “Pacto por Melilla” entre las diferentes fuerzas políticas y los interlocutores económicos y sociales más representativos, que incida también el sistema sanitario.

En último lugar, consideró que los profesionales sanitarios son el recurso más preciado para el funcionamiento óptimo del sistema de salud. Por tanto, hay que cuidarlos porque sobre ellos descansa una parte muy importante del bienestar de nuestra sociedad.

Abogó por la colaboración de los servicios sanitarios de Melilla con el Servicio Andaluz de Salud para la dotación de especialistas e incluso los servicios mediante la tele-medicina, que abre nuevas vías para la
colaboración en los tiempos actuales.

Sobre el futuro Hospital Universitario de Melilla recordó que cuando se tomó la decisión de construirlo en 2007, él estaba como director general en el Ministerio y le tocó iniciar los trámites administrativos, así que ya hace tiempo. Considera que es imprescindible para Melilla y que debemos seguir reivindicándolo para disponer de sus servicios en el menor tiempo posible.

Preguntado sobre la situación de pandemia actual, manifestó que el COVID está produciendo un efecto colateral, reduciendo las capacidades de atención sanitaria a otras enfermedades, pero que debemos tomar nota de estas deficiencias para corregirlas de cara al futuro, por ejemplo, disponiendo de reservas de mascarillas y otros elementos como previsión.

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