Ciudad y Consejos de gobierno

La Plaza Primero de Mayo cuenta desde hoy con un escultura en alegoría al Dios del Tiempo

  • La obra, firmada por el artista José María Sánchez, recibe el título de “Reloj Solar”


El presidente de la Ciudad Autónoma y el consejero de Fomento han inaugurado este mediodía, en la glorieta de la Plaza Primero de Mayo, una escultura que recibe el nombre de “Reloj Solar” y es obra del artista José María Sánchez Martínez.

El conjunto escultórico, que ha contado con un presupuesto de 50.000 euros, lo componen dos elementos. De una parte, se halla la figura escultórica en alegoría de Chronos, Dios del Tiempo, y de otra, el Reloj Solar, desdoblado en dos limbos (inscritos en sendas esferas de 4 metros de diámetro cada una de proyección de sombra), uno para cada segmento temporal del año entre solsticios.

El Reloj Solar se ha colocado con orientación Sur (por estar situada Melilla en el hemisferio Norte terrestre), y consecuentemente la figura de Chronos, que tiene una altura aproximada de 7 metros y “sujeta” el conjunto reloj, se coloca orientada al Norte. De esta manera, se cubren las mitades visibles de la Plaza con sendos reclamos técnico-artísticos.

El Reloj aporta información de la hora y del momento del año en que nos encontremos, por la capacidad gráfica de recoger en la superficie esférica de los limbos los movimientos de rotación y traslación terrestre, en una amplitud horizontal nominal de 12 horas (Orto a Ocaso en los equinoccios en el Ecuador terrestre, equivalente a 180º de barrido de longitudes), y en una amplitud vertical nominal de 182,5 días por limbo, equivalentes a unos 46º de barrido de latitudes (de solsticio de verano a solsticio de invierno o viceversa). Así, en las líneas meridionales analemáticas (sensiblemente verticales), puede leerse la Hora Solar Real Local (según la posición longitudinal que ocupe el Sol), mientras que en las horizontales (materializadas por los nombres de los meses) puede leerse el momento del año en que nos encontremos.

La representación de Chronos, asociada inherentemente al transcurso del Tiempo, se visualiza sujetando en tracción las esferas que circunscriben los limbos de proyección del Reloj Solar.

La intención del artista es reseñar que el tiempo gobierna nuestras vidas, y esta idea se muestra patente con este grupo escultórico que se ha ejecutado, enclavado en la intersección de dos importantes y céntricas arterias de la ciudad, como son la Avenida de Duquesa de la Victoria y la Avenida de los Reyes Católicos, claros hitos en la marcación de flujos periódicos de acceso y salida del centro de Melilla.