Cultura y Festejos

Melilla rinde un merecido homenaje al poeta Miguel Fernández en el vigésimo aniversario de su muerte

  • Hoy se ha descubierto una placa conmemorativa en la que fue su casa durante su infancia, en la Avenida Duquesa de la Victoria

  • Fernández está considerado como uno de los poetas más representativos de la posguerra española y en 1977 recibió el Premio Nacional de Literatura 


Hoy, 5 de marzo de 2013, se cumplen veinte años de la desaparición del poeta melillense Miguel Fernández. En este vigésimo aniversario la ciudad de Melilla ha querido rendir un nuevo homenaje al que está considerado uno de los poetas españoles más representativos de la posguerra.

Su pueblo reconoció su entrega a las letras con una escultura en el Parque Hernández, pero hoy tenía que volver a la memoria y estar siempre presente. Lo hará una placa que recuerda en la Avenida Duquesa de la Victoria la casa donde Miguel Fernández pasó los primeros años de su vida. Tributo que el presidente Juan José Imbroda ha calificado “justo y merecido”.

Este insigne melillense obtuvo en 1977 el Premio Nacional de Literatura, por su obra “Eros y anteros”. Once años antes había logrado el Premio Adonais de Poesía por “Sagrada materia”, una obra que, como ha recordado su viuda, está íntimamente ligada al hogar de su infancia.

En el recuerdo al autor de “Secreto secretísimo” o de “Historias de suicidas” han estado presentes personalidades de la cultura melillense, del Ejecutivo local, su familia al completo y alumnas del instituto que lleva su nombre, que han rememorado su figura con la lectura de algunas de sus poesías.